lunes, 16 de junio de 2008

El Bordado de Dios


Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho.

Y me sentaba cerca de ella y le preguntaba qué estaba haciendo.

Ella me respondía que estaba bordando.

Yo observaba el trabajo de mi mamá desde una posición más baja que donde estaba sentada ella, así que siempre me quejaba diciéndole que desde mi punto de vista lo que estaba haciendo me parecía muy confuso.

Ella me sonreía, miraba hacia abajo y gentilmente me decía: "Hijo, ve afuera a jugar un rato y cuando haya terminado mi bordado te pondré sobre mi regazo y te dejaré verlo desde mi posición”.

Me preguntaba porqué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y porqué me parecían tan desordenados desde donde yo estaba.

Unos minutos más tarde escuchaba la voz de mi mamá diciéndome: “Hijo, ven y siéntate en mi regazo."

Yo lo hacía de inmediato y me sorprendía y emocionaba al ver la hermosa flor o el bello atardecer en el bordado. No podía creerlo; desde abajo se veía tan confuso.

Entonces mi mamá me decía: "Hijo mío, desde abajo se veía confuso y desordenado, pero no te dabas cuenta de que había un plan arriba. Había un diseño, sólo lo estaba siguiendo. Ahora míralo desde mi posición y sabrás lo que estaba haciendo."

Muchas veces a lo largo de los años he mirado al Cielo y he dicho: "Padre, ¿qué estás haciendo?

El responde: "Estoy bordando tu vida."

Entonces yo le replico: "Pero se ve tan confuso, es un desorden. Los hilos parecen tan oscuros, ¿Por qué no son más brillantes?"

El Padre parecía decirme: "Mi niño, ocúpate de tu trabajo haciendo el mío y un día te traeré al cielo y te pondré sobre mi regazo y verás el plan desde mi posición. Entonces entenderás..."

lunes, 12 de mayo de 2008

Decálogo para mantenerse en forma



1. Cada día, cuando suene el despertador, respira profundamente, sonríe con ganas y date un aplauso. Eres una persona privilegiada

2. Mírate al espejo y ríete un poco de tí mismo.

3. Conecta tu móvil y llama. Dios te escucha. Siempre tendrás cobertura. Reza saboreando despacio tus sentimientos.

4. Mantén la línea de tu libertad. Controla la dosis de fútbol, de ruidos, de tele y de alcohol. De lo contrario perderás en la primera esquina la ingenuidad.

5. Sonríe siempre.

6. Haz ejercicios diariamente. Practica el perdón, la tolerancia, el respeto, la sensibilidad y el cariño.

7. Abre tu agenda y anota: Reservado para mí.

8. Practica el refran: "El que reparte se queda con la mejor parte". No falla.

9. Practica la justicia, solidaridad, tolerancia, derechos humanos y la libertad.

10. Hazte un seguro de vida eterna. "El que quiera ganar su vida la perderá pero el que pierda su vida por mí la ganará para siempre" (Lc. 9, 24) En principio te saldrá un poco caro porque te exigirá una alta inversión, pero luego recogerás beneficios abundantes.


"La fortaleza del hombre no está en no caer nunca, sino en ser capaz de levantarse cada vez que cae"

domingo, 11 de mayo de 2008

Semillas o balas


Uno puede ofrecer sus ideas a otro como balas o como semillas.

Puede dispararlas, o sembrarlas; pegarle en la cabeza a la gente con ellas, o plantarlas en sus corazones.

Las ideas usadas como balas matarán la inspiración y neutralizarán la motivación. Usadas como semillas, echarán raíces, crecerán y se volverán realidad en las vidas en las que fueron plantadas.

El único riesgo en usarlas como semillas: una vez que crece y se convierte en parte de aquellos en quienes fueron plantadas, es probable que nunca te reconozcan el mérito de haberlas ideado.

Pero si uno está dispuesto a prescindir del crédito... ¡recogerá una rica cosecha!




"Las grandes oportunidades de ayudar a los demás son raras, pero las pequeñas se nos presentan a cada rato"

sábado, 10 de mayo de 2008

Los Cuatro Acuerdos



1. No Supongas

No des nada por supuesto.


Si tienes DUDA, aclárala.

Si SOSPECHAS, pregunta.

Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que no tienen FUNDAMENTO.

2. Honra Tus Palabras

Lo que sale de tu bocaes lo que eres tú.

Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; y si no te honras a ti mismo, no te amas.
Honrar tus palabras es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.

Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.


3. Has Siempre lo Mejor

Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte ni arrepentirte de nada.

4. No te Tomes NADA Personal

Ni la peor OFENSA.

Ni el peor DESAIRE.

Ni la más grave HERIDA.
En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo.

" Cuando miremos con ojos de niños, tal vez entenderemos como es este juego de vivir y evolucionar"



Es fácil vivir con los ojos cerrados, interpretando mal todo lo que se ve...
JOHN LENNON



Hace un tiempo mi mejor amigo me platicaba a cerca de esto, y al encontrarme con esta reflexión basada en el libro "Los cuatro acuerdos" de Miguel Ruiz decidí subirla...


Cuando tenga la oportunidad de leer el libro, dejaré mi propio comentario...


Mientras tanto espero que lo disfruten =)

miércoles, 7 de mayo de 2008

Lucha por tus sueños

La teoría del cucharón y el cubo




Cada uno de nosotros posee su propio cubo.

El cubo se llena o vacía permanentemente en función de lo que otros nos dicen o nos hacen. Cuando nuestro cubo está lleno, nos sentimos bastante bien; cuando está vacío, fatal.

Cada uno de nosotros dispone también de un cucharón.

Cuando empleamos nuestro cucharón para llenar los cubos de los demás -siempre que hacemos o decimos algo que potencie sus emociones positivas- también estamos llenando nuestro propio cubo.

Cuando utilizamos nuestro cucharón para vaciar los cubos de los demás -siempre que hacemos o decimos algo que merme sus emociones positivas- nos vaciamos a nosotros mismos.

Igual que las copas llenas a rebosar, un cubo lleno nos proporciona una perspectiva positiva y energías renovadas. Cada gota del cubo nos fortalece y nos refuerza nuestro optimismo.

Sin embargo, un cubo vacío enturbia nuestra mirada, socava nuestra energía y debilita nuestra voluntad. Por eso, cuando alguien se dedica a vaciar nuestro cubo nos duele.

De esta manera cada día nos encontramos ante una disyuntiva: podemos llenar los cubos de los demás o podemos vaciarlos.

Se trata de una elección fundamental, capaz de afectar profundamente nuestras relaciones, nuestra capacidad de trabajo, nuestra salud y nuestra felicidad.

Tomado del libro ¿Esta lleno su cubo? de Tom Rath y Donald O. Clifton

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Ayer deseaba que alguien llenara mi cubo... y eso no ocurrió... entonces por aparente casualidad me topé con una persona a quien quiero mucho y me dijo que no estaba muy bien, que estaba en crisis... a lo cual yo respondí con palabras de ánimo y para mi sorpresa, al finalizar la conversación, me sentía un poco diferente... para la hora de dormir, mi cubo estaba realmente lleno, pues tuve la posibilidad de platicar de cosas positivas con algunos de mis amigos... lo cual me ayudó a dormir deliciosamente y a que hoy fuera uno de los mejores días =)

Así que desde mi perspectiva este análisis a cerca de las emociones positivas tiene toda la razón y ha ejercido mucho efecto en mi... espero que también en ustedes.

lunes, 7 de abril de 2008

Amistad: expresala

Cierto día una maestra pidió a sus alumnos que pusieran los nombres de sus compañeros de clase en una hoja de papel, dejando un espacio entre nombres.

Después les pidió que pensaran en la cosa más linda que pudieran decir de cada uno de sus compañeros y que lo escribieran debajo de su nombre.

Tomó el resto del período de la clase la tarea encomendada para poder terminar lo pedido.

A medida que los alumnos dejaban el aula, entregaban a la maestra la hoja de papel.

Durante el fin de semana la maestra escribió el nombre de cada uno de sus alumnos en hojas separadas de papel y copió en ella todas las cosas lindas que cada uno de sus compañeros había escrito acerca de él.

El lunes ella entregó a cada alumno su lista. Casi inmediatamente toda la clase estaba sonriendo. "¿Es verdad?”, escuchó a alguien diciendo casi como en un susurro. "Yo nunca supe que podía significar algo para alguien”. "Yo no sabía que mis compañeros me querían tanto”, eran los comentarios.

Nadie volvió a mencionar aquellos papeles en clase. La maestra nunca supo si ellos comentaron su contenido con alguno de sus compañeros o con sus padres, pero eso no era lo importante. El ejercicio había cumplido su propósito. Los alumnos estaban felices consigo mismos y con sus compañeros.

Aquel grupo de alumnos siguió adelante y progresó. Varios años más tarde uno de los estudiantes fue muerto en Vietnam y la maestra asistió a su funeral. Ella nunca antes había visto a un soldado en su ataúd militar. Él se veía tan hermoso y tan maduro. La iglesia estaba llena con sus amigos.

Uno a uno de aquellos que tanto lo apreciaban caminaron silenciosamente para darle una última mirada. La maestra fue la última en acercarse al ataúd. Mientras estaba allí, uno de los soldados que actuaba como guardia de honor se acercó a ella y le preguntó: "¿Era usted la profesora de matemáticas de Marcos?” Ella balbuceó: "Sí”. Entonces él dijo: "Marcos hablaba mucho acerca de usted”.

Después del funeral la mayoría de lo ex compañeros de Marcos fueron juntos a una merienda. Allí estaban también los padres de Marcos, obviamente deseando hablar con su profesora. "Queríamos mostrarle algo”, dijo el padre, sacando del bolsillo una billetera. "Lo encontraron en la ropa de Marcos cuando fue muerto. Pensamos que tal vez usted lo reconocería”, dijo.

Abriendo la billetera, sacó cuidadosamente dos pedazos de papel gastados que él había arreglado con cinta y que se veía que había sido abierto y cerrado muchas veces. La maestra se dio cuenta aún sin mirar mucho que era la hoja en la que ella había registrado todas las cosas lindas que los compañeros de Marcos habían escrito acerca de él.

"Gracias por haber hecho lo que hizo” dijo la madre de Marcos. "Como usted ve Marcos lo guardaba como un tesoro”.Todos los ex compañeros de Marcos comenzaron a juntarse alrededor. Carlos sonrió y dijo tímidamente: "Yo todavía tengo mi lista. La tengo en el cajón de encima, de un armario que tengo en mi escritorio”. La esposa de Felipe dijo: "Felipe me pidió que pusiera el suyo en el álbum de casamiento”. "Yo tengo el mío también”, dijo Marilyn. "Está en mi diario”. Entonces Victoria, otra de sus compañeras, metió la mano en su cartera, sacó una billetera y mostró al grupo su gastada y arrugada lista. "Yo la llevo conmigo todo el tiempo” y sin siquiera pestañar dijo: "Yo creo que todos hemos conservado nuestras listas.

Fue entonces cuando la maestra se sentó y lloró. Lloró por Marcos y por todos sus compañeros que no lo volverían a ver.

La densidad de la población de nuestra sociedad es tan pesada que olvidamos que la vida va a terminar un día. Y no sabemos cuando será ese día.

Así que, por favor, dile a la gente que quieres que ellos son especiales e importantes… Si no lo haces habrás perdido una magnífica oportunidad de hacer algo realmente hermoso…

Esta reflexión llegó a mi buzon de entrada y me gustó mucho... la transcribo tal y como me llegó, incluyendo el título... espero sea de su agrado.